lunes, 6 de mayo de 2019

En busca de nuevos retos. Global Big Day Lleida 2019


#rbsbt2019 Left to right/ Esquerra a dreta / Izquierda a derecha: Ricard Gutiérrez, Gorka Gorospe, Sergi Sales, Carolina García-Martí.



En busca de nuevos retos. Global Big Day Lleida 2019 
Crónica del Global Big Day 2019 del equipo Rarebirds Swarovski Optik 



Desde la participación el 2018 en el Global Big Day  que organiza la plataforma eBird hemos visto otro punto de vista para dejar constancia de lo que siempre hemos intentado conseguir en las maratones ornitológicas, sean de primavera, o de otoño en grandes retos o similares: manifestar la gran biodiversidad que pueden acoger espacios como los que visitamos en nuestras rutas. 


© Erik van Leeuwen / Wikimedia Commons



El año 2019 estaba claro que íbamos a optar por continuar con el formato Global Big Day, que implica la introducción inmediata en el campo a eBird de las observaciones que hagas, no solo de las nuevas especies citadas en el día, sino de todas las que se ven. Este formato, que llamamos nosotros ‘100 metros vallas’ como contraste con los ‘100 metros lisos’ que suele ser un maratón clásico en el que solo interesa apuntar la especie nueva, ciertamente enlentece el ritmo de cualquier maratón y hace más difícil seguir un ritmo de ‘carrera’ comparable. 

Añádase a este hecho probado que nuestro equipo en 2019 contaba con una baja, Oriol Muntané, con un miembro disponible solo la mitad de las horas y por tanto con solo tres observadores para el tramo nocturno y matinal. El resultado era claro: no podíamos hacer un maratón clásico y optamos por profundizar en el concepto del Global Big Day, añadiendo datos útiles al portal de ciencia ciudadana eBird pero en esta ocasión circunscribiéndonos a una demarcación de las consideradas por el portal: las comarcas de Lleida. Aunque hasta última hora barajamos la posibilidad de alargarnos a la costa de Barcelona finalmente optamos por concentrarnos en las estepas de Lleida y maximizar, hasta obtener una cifra de record, el número de aves observadas en esa área. Y así fue. 






Una maratón sin mar 


A la postre sería sin mar. Pero el mar era el que caía del cielo el viernes día 3.5 a la hora en la que fuimos a recoger nuestro vehículo para dirigirnos a la zona de concentración previa al inicio del Global Big Day. Los chubascos eran abundantes y copiosos, con avisos del Servei Meteorològic de Catalunya. De camino al coche hubo tiempo para un par de tuits con sentido del humor y referencias a los componentes del equipo que no estaban, a la desaparición aquel mismo dia del actor que encarnaba al personaje de #Chewbacca en Star Wars y al hecho de querer obtener no una marca estratosférica sino prácticamente ‘espacial’. 

@RBSBT_birdrace twitter

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La suerte es que en las comarcas de Lleida ya no llovía mucho y, aunque las pistas estaban fatal, nivel curling, pudimos empezar a planificar lo que íbamos a hacer detectando una pareja de avefrías con pollitos y algún limícola. Aves todas ellas que otros años no importaban tanto y que este, sin delta de l’Ebre, iban a cotizarse más en el listado final.


© #rbsbt


Chum 

Todos los amantes de las aves marinas saben del efecto del chum como atrayente de paíños y otros Procellariiformes. En ocasiones los navegantes poco avezados contribuyen con contenidos estomacales propios a ese mejunje marino. Una especie de virus estomacal que afectaba a uno de los miembros del grupo no atrajo a paíño alguno. Normal porque estábamos a más de 100 kilómetros de la costa y lo contrario hubiese sido digno de mención. Sin embargo en la fría (otro año más!) noche de mayo en los secanos de Lleida, sí reclamaban numerosos pollos de búho chico, decenas de hecho, casi a coro con alcaravanes diversos. De las codornices ni rastro sin embargo. Demasiado frio tal vez. Autillos lejanos pero tampoco Caprimulgus alguno. ¿Tendremos alguna noche cálida algún año de estos? La búsqueda de la lechuza produjo un nido ocupado y el encuentro del cadáver de uno de los adultos atrapado en un elemento metálico cerca de la entrada del nido. Una lástima. Pero el otro parecía encargarse de la prole. Después de la parada habitual para el cárabo, que contribuyó a la lista con su canto, seguimos para nuestro destino situado en el Parc Natural de l’Alt Pirineu. 


Asio otus © Ricard Gutiérrez / #rbsbt 4.5.2019



Into Darkness 

Oscuridad total fuera de la carretera a través de la pista forestal montaña arriba. Después de ver un tejón, corzos y de la larga ascensión al lugar donde este año íbamos a descansar dos horas, nos dimos cuenta que estábamos a 1ºC. Fresco para ser mayo, vaya. La idea era oir si cantaba algún mochuelo boreal. Pero como que no. Que si estaba no se manifestó. Los que sí aparecieron como espíritus en medio de la noche fueron los miembros de otro equipo, que aparcaron al lado nuestro justo sobre las 05:30. Era Dr. Leg y compañía (nombre simulado para no revelar identidades, no sea que se incumpla alguna norma rara). Esperamos a las 6h para salir del vehículo y saludar. La verdad es que es casualidad y resulta simpático ver a colegas en sitios inesperados. Ellos hacían ‘los 100 metros lisos’ y nosotros, como les dijimos ‘los 100 metros vallas’. O sea, que ellos iban en modo maratón y nosotros en #GlobalBigDay. Buen rollito.


© #rbsbt 4.5.2019


No coincidimos por el bosque pero más o menos vimos lo mismo. Y no vimos al mismo: el piquituerto, del que no vimos ninguno por todo el Pirineo. Tampoco la Aegolius. Otras aves montanas escaseaban: Carduelis citrinella, Turdus torquatus o solo contactamos una: Certhia familiaris. Sin embargo sí hubo buen número de Regulus regulus y un Pyrrhula tempranero. Montaña arriba todo blanco. Nieve. Y poca actividad a esa hora de la mañana. Más abajo prados con aún, sorpresa, un bisbita común y, en el de al lado, un spinoletta esperando para subir para arriba a criar. Pero poca cosa más. Bajábamos al valle.


©  #rbsbt 4.5.2019


Hacia el sur 

Después de ver Cinclus y otras especies más triviales (como el Anthus idem), pero igualmente importantes en una maratón o Global Big Day, como avión roquero o incluso gorrión común, una visita a zonas más térmicas produjo buen número de gorriones chillones, alguna collalba en paso pero ningún escribano hortelano. Poco antes habíamos visto la chova piquigualda, el roquero rojo y el escribano cerillo. En el Pirineo hay que prestar atención al cielo, donde quebrantahuesos, milanos reales, negros, calzadas e incluso una culebrera no fallaron entre los abundantes buitres. Los alimoches se hicieron de rogar y finalmente salieron desde una gasolinera ‘in extremis’ (no es la marca comercial del punto de repostaje sino que los vimos por los pelos…). 


Gyps fulvus © Ricard Gutiérrez / #rbsbt 4.5.2019


Circaetus gallicus © Ricard Gutiérrez / #rbsbt 4.5.2019


Ya con 100 especies en el saco entrábamos en las estepas de la plana de Lleida. Aún en ese momento confiábamos llegar a la costa central para liquidar el día después de conseguir una buena marca en Lleida pero conforme avanzaba el día decidimos concentrarnos en les terres de Ponent para acabar de observar el máximo número de especies posibles. El sueño, achaques varios, cambios meteorológicos y viento creciente también lo aconsejaban. 



Milvus migrans © Ricard Gutiérrez / #rbsbt 4.5.2019



Pollito 

La buena noticia fue volver a ver el pollito de avefría visto el dia anterior. Y algún otro limícola. También un grupo de 19 Netta rufina en una localidad e interesantes especies de aves en l’estany d’Ivars i Vila-Sana. Sin llegar a los niveles que otros años habíamos registrado allí, Ivars produjo cinco moritos, cigüeñuelas, cormoranes grandes (habíamos visto ya tres en migración por el Pirineo), algunas ardeidas y otras aves acuáticas entre ellas cerceta y pato cuchara. Todo ello importante para nuestros objetivos. Era hora de reunirse con el cuarto miembro del equipo ausente por motivos laborales hasta esa hora.


Plegadis falcinellus © Ricard Gutiérrez / #rbsbt 4.5.2019

Himantopus himantopus © Ricard Gutiérrez / #rbsbt 4.5.2019

Phalacrocorax carbo 1w+2w © Ricard Gutiérrez / #rbsbt 4.5.2019





Más pollitos 

Pero de cisne. La única anátida que resiste el embate de los siluros, auténticos monstruos marinos de la Reserva Natural d’Utxesa es el cisne. El resto, salvo aisladas zonas, no comparten hábitat con el siluro. Vimos cisnes, algún fumarel común y un cariblanco, bigotudos y picampall, el schoeniclus whiterbyii en la zona. Los melanopogon tan activos la semana anterior ya no decían ni pío. Era hora de repasar qué faltaba para obtener una buena marca y trazar un plan para culminar el Global Big Day por las estepas del sur de Lleida. 

Solo vimos una collalba negra, de las decenas de parejas que había antaño. Alguna rubia más y pocas golondrinas dáuricas. Unas obras en directo cuando llegamos en la casa donde tenía el nido nos dejaron sin cernícalo primilla, visible tan solo horas antes. Las gangas costaron pero salieron. Lo mismo que el búho real y el alcaudón también real aunque meridional. El pariente 'común' ha dejado de serlo porque no salió. El viento dificultaba la detección de cualquier paseriforme pero por suerte vimos el Anthus campestris y las dos terreras después. Un solitario críalo sorteaba volando a ras plantaciones de almendros. Un mochuelo solitario nos miraba desde su atalaya privilegiada en lo alto de unas rocas mientras que la abundancia de abejarucos era superior a la de otros años. 


© #rbsbt 4.5.2019



Reunión en lo alto de un promontorio, fotos oficiales del grupo, recuento final y final del Global Big Day poco después. Final? No! Faltaba la Bubulcus! Suerte que vimos un par de camino a sus dormideros cuando casi nos habíamos olvidado de ella. No sería la última especie. Un alcotán nos despidió a la altura de Borges Blanques. 

Record de Lleida conseguido. Reto de colaborar en una iniciativa de ciencia ciudadana a nivel mundial realizado. Contentos de plasmar la realidad del interés de estas tierras interiores, no solo del imponente Pirineo sinó de las valiosísimas estepas y tierras de secano de la plana de Lleida. ¿No las conocéis? Pues no sabéis lo que os estáis perdiendo. La terra ferma os espera. Nosotros volveremos.

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