viernes, 1 de noviembre de 2019

October Big Day. La crónica del #rbsbt

Navarra © G.Gorospe

Por vez primera en la historia de RareBirds Swarovski Optik Birdracing Team afrontamos un reto de equipo por separado. Circunstancias personales de varios miembros hicieron imposible el encuentro, por lo que quienes pudieron salieron a pajarear por su local patch, y así, contribuir con este evento que es el October Big Day 2019, que pretende poner de manifiesto la riqueza avifaunística de nuestro planeta y la importancia de la ciencia ciudadana.

En este October Big Day han participado más de 17.400 pajareros de todo el mundo enviando datos de ¡hasta 6.341 especies! A nivel estatal se enviaron 629 listas que reunieron datos de hasta 266 especies, pero… ¿qué conseguimos aportar nosotros? Pues bien, en el escaso tiempo disponible por algunos de los componentes del equipo y lo limitado del ámbito abarcado (nuestros respectivos ‘local patches’) logramos detectar 140 especies (un 43% del total estatal) en un total de 44 listas (el 6,9% del total de listas estatales). Unos dedicamos más tiempo que otros, pero todos salimos con muchas ganas e ilusión y nos servimos de la app de eBird para compartir nuestros datos.

No debemos tampoco olvidar que disponer de la excelente óptica de Swarovski ha facilitado considerablemente nuestra labor y ha hecho que el placer de la observación alcance cotas equiparables a una epifanía.

Pasaremos ahora a resumir lo que fue la jornada para cada uno de nosotros, pero antes de comenzar una breve visión general:

  • Como ya hemos indicado cada uno de nosotros se movió por su respectivo local patch, así que estamos hablando de extensiones relativamente reducidas. 
  • Tres de los participantes visitaron zonas costeras (o muy cercanas), mientras que uno de nosotros permaneció en una zona de interior. 
  • Como todos nosotros residimos en ciudades una buena parte del OBD transcurrió por ambientes urbanos o periurbanos, es decir, zonas altamente transformadas, pero no por ello exentas de interés ornitológico. 


Sergi 
3 listas – 63 especies 
Tiempo efectivo de pajareo de acuerdo con las listas de eBird: 2 h 53’
Sant Feliu de Llobregat y Parc de Colserolla, Barcelona

Falco peregrinus de Sergi en Collserola © S.Sales


Sergi se centró en su LP visitando un par de áreas en Sant Feliu de Llobregat y el Parc de Colserolla, en Barcelona. Temprano por la mañana se acercó al Parc Felguera, en Sant Feliu, donde pudo inaugurar su casillero con un buen número de aves de ambientes más o menos urbanos, incluyendo especies exóticas como cotorra argentina y cotorra de Kramer, y citando también 4 vencejos reales, como especie más destacada. A mediodía, y jugándose el tipo esquivando runners y jabalíes, se dedicó a pajarear por el Parc de Colserolla, ambiente algo más ‘salvaje’ y en el cuál aparecen ya otras especies menos urbanitas. Un buen resultado en rapaces con culebrera europea, azor y halcón peregrino y los consabidos leiotrix piquirrojos, otra especie exótica, marcaron la diferencia en este lugar. A última hora de la tarde aún tuvo tiempo para acercarse de nuevo al río Llobregat a la altura de Sant Feliu. Aparecen algunas acuáticas interesantes como andarríos grande, chorlitejo chico y agachadiza común. Sergi completó su poker de exóticas con unos estrildas.


Ricard 
12 listas – 92 especies
Tiempo efectivo de pajareo: 3 h 19’ (aunque fue mucho mayor en desplazamientos y tiempos en los que no se anotaban aves nuevas sino repetidas).
Delta del Llobregat, Barcelona y Delta de l’Ebre, Tarragona

Ricard en la torre de l'Aufacada con el STX95 © H.Arbonés

Ricard tuvo ocasión de pajarear en sus dos local patch (¡y es que hay gente que no se conforman con un solo LP!): el Baix Llobregat y el Delta de l’Ebre. Así es que fue quien logró acumular un mayor número de especies. De hecho, convirtiéndose en el 10º resultado más alto obtenido en Europa en el October Big Day (¡y sin preparárselo y parando a comer!, añade Ricard), que pese al tiempo computado se pasó casi todo el día en el campo o intentando sacar aves aquí y allá.

  • L'Hospitalet y el Llobregat

Porphyrio porphyrio. El Llobregat, 19.10.2019 © R.Gutiérrez (hand-held digiscoping)
Observando el río desde las inmediaciones del puente de Nelson Mandela © R.Gutiérrez
Mareca strepera & Anas crecca. El Llobregat, 19.10.2019 © R.Gutiérrez


Por la mañana se centró en algún pequeño recorrido por l’Hospitalet de Llobregat, entre su casa y el parking del coche en que ya salió un vencejo real y seis aviones comunes (!). De camino al tramo final del río Llobregat salió un inesperado halcón peregrino en vuelo y ya en el hotspot del puente de Nelson Mandela, en el Llobregat, 37 especies (lista aquí) entre las que cabe destacar dos calamones, un herrerillo común (raro en el Llobregat), patos como el ánade friso o la cerceta común y bastantes passeriformes a parte del único porrón común del dia. Estos son ambientes altamente humanizados y también alterados, pero que no carecen de interés ornitológico, como lo demuestran el buen número de especies halladas.

Sin embargo, el alto nivel del río, la ausencia de flamencos y otras circunstancias lo animaron a irse al delta de l'Ebre, a ampliar listas y horizontes. Así fue.

  •  El Delta de l'Ebre

Flamencos y fochas en la badia del Fangar © R.Gutiérrez

Al llegar al Goleró le esperaban unos 3000 flamencos pero también un nivel de agua altísimo que evitó que hubieran grandes grupos de limícolas (con todo, 40 zarapitos reales o 42 archibebes claros 'puntuaron'). En los arrozales, ya recogidos, gran cantidad de gaviotas, que dieron para alguna lista puntual o incompleta y también algún otro limícola como la avefría o el archibebe común.

Ichthyaetus audouinii en la barra del Trabucador © R.Gutiérrez

Platalea leucorodia, anátidas y fochas en Buda, des de Migjorn © R.Gutiérrez

Ardeola ralloides 1w cerca de Poble Nou, Delta de l'Ebre, la única vista todo el dia © R.Gutiérrez


Los alrededores de Migjorn tampoco ayudaron mucho (había abundancia de cazadores), pero sumaron dos águilas calzadas y un ratonero. La torre de l'Aufacada registró 32 especies y grandes números de aves, muchas de ellas lejanas, pero no lo suficiente para el STX 95. Cuatro mil cucharas, 600 cercetas comunes, 27 espátulas o 2 zampullines cuellinegros fueron highlights de la zona. Las salinas tanto de  Sant Antoni como de la Banya también tenian niveles de agua altísimos. Y los limícolas sin aparecer. Aún y así algunos como el chorlitejo patinegro, chorlito gris o vuelvepiedras no fallaron. Y alguna escasa gaviota de Audouin tampoco. Para finalizar, el mirador de l'Embut ofreció el mejor espectáculo del delta de l'Ebre en esta época. El descomunal dormidero de moritos, garzas y golondrinas que allí se congrega. Entre ellas, un avión zapador fue una de las últimas especies ya que ni autillo ni lechuza se dejaron ver ni oir por la noche ventosa que siguió a la jornada diurna.


Dormidero de moritos, ardeidas y golondrinas en l'Embut, Delta de l'Ebre. Nada, fácil de contar todo...© R.Gutiérrez


Oriol  
1 lista – 33 especies 
Tiempo efectivo de pajareo: 4 h.
Delta del Llobregat, Barcelona

Oriol en el mirador de cal Francès, Delta del Llobregat © O.Muntané


Yo voy en transporte público © O.Muntané
Con sólo la mañana disponible Oriol no dudó en desplazarse al Delta del Llobregat (al cuál se puede llegar en transporte público sin ningún problema), humedal que garantiza un buen número de especies tanto acuáticas como terrestres.

Sin embargo la reserva no respondió del todo a lo esperado y el número de especies acuáticas presente fue bastante discreto; si que destacaremos la presencia de ánsar común, avefría, archibebe claro o agachadiza, aves normales en este lugar en estas fechas, pero que visto el panorama adquirían mayor valor para el propósito del día. Entre los paseriformes, presentes en variedad, destacar que Oriol pudo dar con algún ruiseñor pechiazul.



Gorka 
28 listas – 86 especies 
Tiempo efectivo de pajareo: 6 h 06’
Iruñerria, Navarra

Gorka Gorospe con bridge pero sin cámara bridge


Elanus caeruleus © G.Gorospe
Gorka se dedicó a pajarear por Iruñerria (la Cuenca de Pamplona), sita en la confluencia entre ambientes eurosiberianos y mediterráneos de Navarra. Comenzó ya pasada la medianoche por el valle de Aranguren hasta que dio con un cárabo que cantaba tímidamente. Ya por la mañana visitó el humedal más importante de la Cuenca, la balsa de Ezkoriz (o Zolina), donde además de sumar bastantes especies añadió un elanio común, especie infrecuente por la zona. Una visita a los bosques y el monte de Irulegi dejaron especies interesantes como el picamaderos negro, camachuelo común o unos inesperados piquituertos. La mañana se completó con una visita al Parque Fluvial del Arga entre Burlata y la Magdalena, zona de sotos y huertas, que arrojaron especies muy valiosas como pico menor y mirlo acuático. También un migrante tardío como el papamoscas cerrojillo apareció por allí cerca.



© G.Gorospe
Ardea alba  © Armando Rivera

Grus grus  © Armando Rivera

Ardea cinerea © G.Gorospe

Gyps fulvus  © G.Gorospe


A partir del mediodía se unió al reto Armando Rivera, un pajarero hondureño de paso por Pamplona. En los roquedos de Etxauri buitres leonados, chovas piquirrojas, aviones roqueros y otros se unen a la lista. Cerca de Otxobi se dejó ver otro migrante tardío: un colirrojo real. El mochuelo europeo de Iza no falló y, de vuelta en la balsa de Ezkoriz, se pudieron incluir cuatro especies más que no habían aparecido por la mañana, entre ellas porrón moñudo y un grupito de grullas comunes que sobrevoló la zona.

© G.Gorospe


Una pena, pero nuestra compañera Carol no pudo participar en esta ocasión. ¡La esperamos para la próxima!

Viendo las cifras obtenidas a nivel europeo, a la próxima que podamos hacer algo en condiciones normales ciertamente estamos en condiciones de batir el récord europeo. Hasta la próxima!

miércoles, 16 de octubre de 2019

El reto de octubre, con un nuevo formato




El próximo día 19 de octubre se celebrará a nivel mundial el October Big Day un día que surge por iniciativa del Cornell Lab of Ornithology para poner de manifiesto la diversidad avifaunística de nuestro planeta y la importancia de la ciencia ciudadana para avanzar en su conocimiento.

El pasado mayo el Rarebirds Swarovski Optik Birdracing Team participamos en otro evento similar, pero en primavera, en el cuál logramos detectar hasta 165 especies en territorio de Lleida.

Sin embargo, en esta ocasión, nos resultará imposible reunirnos para participar como equipo, por lo que hemos encontrado otra forma para no faltar a este acontecimiento y aportar nuestro granito de arena a la celebración mundial: cada miembro del equipo participará por separado en su propio Local Patch o allá donde pueda desarrollar la actividad de observación de aves. Así, entre todos, trataremos de ver el máximo número posible de especies entre todas las áreas que visitaremos.

Iremos subiendo nuestros datos a la plataforma eBird, contribuyendo así a la ciencia mediante el gran volumen de datos que podemos obtener en una jornada como ésta. Y como es costumbre, iremos equipados con óptica Swarovski, cuya excelente calidad y prestaciones seguro que juega un papel importante en el resultado final.

Te animamos que sigas nuestro hashtag #rbsbt durante el día 19, iremos informando al momento de cómo va la jornada. Y posteriormente publicaremos la crónica de nuestro October Big Day!


jueves, 9 de mayo de 2019

Rarebirds Swarovski Optik Birdracing Team establece un nuevo récord para el #GlobalBigDay en Lleida


  • Los miembros del equipo contribuyen localizando 165 especies en Lleida durante el #GBD
  • De estas 165 especies, 161 espècies fueron vistas por el equipo en bloque, de acuerdo con las normas habituales de las maratones ornitológicas
  • Se trata, pese a circunscribirse a un área interior, de una de las marcas más altas registradas en Europa durante el GlobalBigDay.




En català (other languages: translation applet)


Quaranta països van contribuir a Europa al #GlobalBigDay organitzat per eBird. L'estat espanyol va ser l'únic en el que es van veure més de 300 espècies en un sol dia de forma cooperativa (311 d'acord amb eBird). El nostre equip va veure més de la meitat d'aquestes, establint un nou record per la zona on va fer la marató: Lleida, on cooperativament va contribuir amb 165 espècies al llistat.

Si considerem les normes d'altres anys de les maratons ornitològiques, la xifra a considerar en la que tots estàvem junts és de 161 espècies, igualment un nou record per a les comarques de Lleida i la xifra més alta regisrada durant el #GlobalBigDay2019 a Catalunya d'acord amb el portal ebird.org.

Durant aquesta jornada, en un sol dia, es van veure 2/3 dels ocells del món i el que és més important, no només es van veure sinó que dades sobre la seva distribució i abundància van ser introduides en aquest portal de ciència ciutadana per al benefici de la comunitat conservacionista i científica mundial. No només es palesa la riquesa d'un territori sinó que queda plasmada per a la posteritat i l'ús públic futur.

Volem donar un cop més les gràcies al nostre patrocinador Swarovski Optik, representat a l'estat espanyol per Esteller SL pel suport a l'equip i la col·laboració en la consecució d'aquests grans resultats, propis i a l'alçada de l'òptica que emprem.

El 2019 l'equip Rarebirds Swarovski Optik Birdracing Team va estar composat per 

Carolina Garcia (Barcelona)
Gorka Gorospe (Pamplona / Iruña)
Sergi Sales (Sant Feliu de Llobregat)
Ricard Gutiérrez (L'Hospitalet de Llobregat)

Fins la propera!


 
 

lunes, 6 de mayo de 2019

En busca de nuevos retos. Global Big Day Lleida 2019


#rbsbt2019 Left to right/ Esquerra a dreta / Izquierda a derecha: Ricard Gutiérrez, Gorka Gorospe, Sergi Sales, Carolina García-Martí.



En busca de nuevos retos. Global Big Day Lleida 2019 
Crónica del Global Big Day 2019 del equipo Rarebirds Swarovski Optik 



Desde la participación el 2018 en el Global Big Day  que organiza la plataforma eBird hemos visto otro punto de vista para dejar constancia de lo que siempre hemos intentado conseguir en las maratones ornitológicas, sean de primavera, o de otoño en grandes retos o similares: manifestar la gran biodiversidad que pueden acoger espacios como los que visitamos en nuestras rutas. 


© Erik van Leeuwen / Wikimedia Commons



El año 2019 estaba claro que íbamos a optar por continuar con el formato Global Big Day, que implica la introducción inmediata en el campo a eBird de las observaciones que hagas, no solo de las nuevas especies citadas en el día, sino de todas las que se ven. Este formato, que llamamos nosotros ‘100 metros vallas’ como contraste con los ‘100 metros lisos’ que suele ser un maratón clásico en el que solo interesa apuntar la especie nueva, ciertamente enlentece el ritmo de cualquier maratón y hace más difícil seguir un ritmo de ‘carrera’ comparable. 

Añádase a este hecho probado que nuestro equipo en 2019 contaba con una baja, Oriol Muntané, con un miembro disponible solo la mitad de las horas y por tanto con solo tres observadores para el tramo nocturno y matinal. El resultado era claro: no podíamos hacer un maratón clásico y optamos por profundizar en el concepto del Global Big Day, añadiendo datos útiles al portal de ciencia ciudadana eBird pero en esta ocasión circunscribiéndonos a una demarcación de las consideradas por el portal: las comarcas de Lleida. Aunque hasta última hora barajamos la posibilidad de alargarnos a la costa de Barcelona finalmente optamos por concentrarnos en las estepas de Lleida y maximizar, hasta obtener una cifra de record, el número de aves observadas en esa área. Y así fue. 






Una maratón sin mar 


A la postre sería sin mar. Pero el mar era el que caía del cielo el viernes día 3.5 a la hora en la que fuimos a recoger nuestro vehículo para dirigirnos a la zona de concentración previa al inicio del Global Big Day. Los chubascos eran abundantes y copiosos, con avisos del Servei Meteorològic de Catalunya. De camino al coche hubo tiempo para un par de tuits con sentido del humor y referencias a los componentes del equipo que no estaban, a la desaparición aquel mismo dia del actor que encarnaba al personaje de #Chewbacca en Star Wars y al hecho de querer obtener no una marca estratosférica sino prácticamente ‘espacial’. 

@RBSBT_birdrace twitter

@RBSBT_birdrace twitter







La suerte es que en las comarcas de Lleida ya no llovía mucho y, aunque las pistas estaban fatal, nivel curling, pudimos empezar a planificar lo que íbamos a hacer detectando una pareja de avefrías con pollitos y algún limícola. Aves todas ellas que otros años no importaban tanto y que este, sin delta de l’Ebre, iban a cotizarse más en el listado final.


© #rbsbt


Chum 

Todos los amantes de las aves marinas saben del efecto del chum como atrayente de paíños y otros Procellariiformes. En ocasiones los navegantes poco avezados contribuyen con contenidos estomacales propios a ese mejunje marino. Una especie de virus estomacal que afectaba a uno de los miembros del grupo no atrajo a paíño alguno. Normal porque estábamos a más de 100 kilómetros de la costa y lo contrario hubiese sido digno de mención. Sin embargo en la fría (otro año más!) noche de mayo en los secanos de Lleida, sí reclamaban numerosos pollos de búho chico, decenas de hecho, casi a coro con alcaravanes diversos. De las codornices ni rastro sin embargo. Demasiado frio tal vez. Autillos lejanos pero tampoco Caprimulgus alguno. ¿Tendremos alguna noche cálida algún año de estos? La búsqueda de la lechuza produjo un nido ocupado y el encuentro del cadáver de uno de los adultos atrapado en un elemento metálico cerca de la entrada del nido. Una lástima. Pero el otro parecía encargarse de la prole. Después de la parada habitual para el cárabo, que contribuyó a la lista con su canto, seguimos para nuestro destino situado en el Parc Natural de l’Alt Pirineu. 


Asio otus © Ricard Gutiérrez / #rbsbt 4.5.2019



Into Darkness 

Oscuridad total fuera de la carretera a través de la pista forestal montaña arriba. Después de ver un tejón, corzos y de la larga ascensión al lugar donde este año íbamos a descansar dos horas, nos dimos cuenta que estábamos a 1ºC. Fresco para ser mayo, vaya. La idea era oir si cantaba algún mochuelo boreal. Pero como que no. Que si estaba no se manifestó. Los que sí aparecieron como espíritus en medio de la noche fueron los miembros de otro equipo, que aparcaron al lado nuestro justo sobre las 05:30. Era Dr. Leg y compañía (nombre simulado para no revelar identidades, no sea que se incumpla alguna norma rara). Esperamos a las 6h para salir del vehículo y saludar. La verdad es que es casualidad y resulta simpático ver a colegas en sitios inesperados. Ellos hacían ‘los 100 metros lisos’ y nosotros, como les dijimos ‘los 100 metros vallas’. O sea, que ellos iban en modo maratón y nosotros en #GlobalBigDay. Buen rollito.


© #rbsbt 4.5.2019


No coincidimos por el bosque pero más o menos vimos lo mismo. Y no vimos al mismo: el piquituerto, del que no vimos ninguno por todo el Pirineo. Tampoco la Aegolius. Otras aves montanas escaseaban: Carduelis citrinella, Turdus torquatus o solo contactamos una: Certhia familiaris. Sin embargo sí hubo buen número de Regulus regulus y un Pyrrhula tempranero. Montaña arriba todo blanco. Nieve. Y poca actividad a esa hora de la mañana. Más abajo prados con aún, sorpresa, un bisbita común y, en el de al lado, un spinoletta esperando para subir para arriba a criar. Pero poca cosa más. Bajábamos al valle.


©  #rbsbt 4.5.2019


Hacia el sur 

Después de ver Cinclus y otras especies más triviales (como el Anthus idem), pero igualmente importantes en una maratón o Global Big Day, como avión roquero o incluso gorrión común, una visita a zonas más térmicas produjo buen número de gorriones chillones, alguna collalba en paso pero ningún escribano hortelano. Poco antes habíamos visto la chova piquigualda, el roquero rojo y el escribano cerillo. En el Pirineo hay que prestar atención al cielo, donde quebrantahuesos, milanos reales, negros, calzadas e incluso una culebrera no fallaron entre los abundantes buitres. Los alimoches se hicieron de rogar y finalmente salieron desde una gasolinera ‘in extremis’ (no es la marca comercial del punto de repostaje sino que los vimos por los pelos…). 


Gyps fulvus © Ricard Gutiérrez / #rbsbt 4.5.2019


Circaetus gallicus © Ricard Gutiérrez / #rbsbt 4.5.2019


Ya con 100 especies en el saco entrábamos en las estepas de la plana de Lleida. Aún en ese momento confiábamos llegar a la costa central para liquidar el día después de conseguir una buena marca en Lleida pero conforme avanzaba el día decidimos concentrarnos en les terres de Ponent para acabar de observar el máximo número de especies posibles. El sueño, achaques varios, cambios meteorológicos y viento creciente también lo aconsejaban. 



Milvus migrans © Ricard Gutiérrez / #rbsbt 4.5.2019



Pollito 

La buena noticia fue volver a ver el pollito de avefría visto el dia anterior. Y algún otro limícola. También un grupo de 19 Netta rufina en una localidad e interesantes especies de aves en l’estany d’Ivars i Vila-Sana. Sin llegar a los niveles que otros años habíamos registrado allí, Ivars produjo cinco moritos, cigüeñuelas, cormoranes grandes (habíamos visto ya tres en migración por el Pirineo), algunas ardeidas y otras aves acuáticas entre ellas cerceta y pato cuchara. Todo ello importante para nuestros objetivos. Era hora de reunirse con el cuarto miembro del equipo ausente por motivos laborales hasta esa hora.


Plegadis falcinellus © Ricard Gutiérrez / #rbsbt 4.5.2019

Himantopus himantopus © Ricard Gutiérrez / #rbsbt 4.5.2019

Phalacrocorax carbo 1w+2w © Ricard Gutiérrez / #rbsbt 4.5.2019





Más pollitos 

Pero de cisne. La única anátida que resiste el embate de los siluros, auténticos monstruos marinos de la Reserva Natural d’Utxesa es el cisne. El resto, salvo aisladas zonas, no comparten hábitat con el siluro. Vimos cisnes, algún fumarel común y un cariblanco, bigotudos y picampall, el schoeniclus whiterbyii en la zona. Los melanopogon tan activos la semana anterior ya no decían ni pío. Era hora de repasar qué faltaba para obtener una buena marca y trazar un plan para culminar el Global Big Day por las estepas del sur de Lleida. 

Solo vimos una collalba negra, de las decenas de parejas que había antaño. Alguna rubia más y pocas golondrinas dáuricas. Unas obras en directo cuando llegamos en la casa donde tenía el nido nos dejaron sin cernícalo primilla, visible tan solo horas antes. Las gangas costaron pero salieron. Lo mismo que el búho real y el alcaudón también real aunque meridional. El pariente 'común' ha dejado de serlo porque no salió. El viento dificultaba la detección de cualquier paseriforme pero por suerte vimos el Anthus campestris y las dos terreras después. Un solitario críalo sorteaba volando a ras plantaciones de almendros. Un mochuelo solitario nos miraba desde su atalaya privilegiada en lo alto de unas rocas mientras que la abundancia de abejarucos era superior a la de otros años. 


© #rbsbt 4.5.2019



Reunión en lo alto de un promontorio, fotos oficiales del grupo, recuento final y final del Global Big Day poco después. Final? No! Faltaba la Bubulcus! Suerte que vimos un par de camino a sus dormideros cuando casi nos habíamos olvidado de ella. No sería la última especie. Un alcotán nos despidió a la altura de Borges Blanques. 

Record de Lleida conseguido. Reto de colaborar en una iniciativa de ciencia ciudadana a nivel mundial realizado. Contentos de plasmar la realidad del interés de estas tierras interiores, no solo del imponente Pirineo sinó de las valiosísimas estepas y tierras de secano de la plana de Lleida. ¿No las conocéis? Pues no sabéis lo que os estáis perdiendo. La terra ferma os espera. Nosotros volveremos.

miércoles, 24 de abril de 2019

Rarebirds Swarovski Optik participarà al Global Big Day 2019




Com l’any 2018, en el que vam registrar el millor resultat d’Europa dins aquesta celebració mundial que és el Global Big Day, enguany, 2019, l’equip participarà en aquesta celebració cooperativa organitzada per eBird.

El 2018 el Global Big Day va ser un èxit i es van comptabilitzar un total de 7026 espècies a nivell global, amb un total de 79093 llistats públics introduïts i 30614 participants, entre ells nosaltres.

Volem tornar a contribuir a aquest increment del coneixement i sensibilització planetàries i el 2019 participarem en aquesta celebració, les ’24 hores tanques’ com a símil atlètic de la marató ornitològica tradicional (els 100 metres ‘llisos’) del birding mundial.

Podeu saber més sobre la competició a l’enllaç de Cornell Lab.  I ara mateix ja sortim al mapa mundial de la celebració, que enguany farem per terres de Lleida i parcialment per les comarques de Barcelona.


miércoles, 9 de mayo de 2018

¡ Apuntadlo todo !

Crónica del Global Big Day 2018 - Maratón Ornitológico de SEO/BirdLife

@RBSBT_birdrace


#rbsbt 2018


Este año íbamos a hacer el Global Big Day, aunque los resultados sirviesen también para la tradicional maratón SEO. Los objetivos eran sensiblemente diferentes sin embargo. Serán objeto de otro post en este blog, pero condicionaban metodología, estrategia y por supuesto los objetivos a conseguir. Había que apuntarlo todo. Y no solo las especies nuevas. Armados de la mejor óptica, de baterias cargadas, road-book y boli, nos reunimos como siempre la tarde antes y después de las fotos oficiales, nos acercamos a la zona donde comenzaríamos las 24 horas non stop de pajareo.

Gorka Gorospe de scouting. 4.5.2018 © Ricard Gutiérrez
 
La prospección vespertina (impresionante puesta de sol) y el concierto de especies de poco después auguraban un buen comienzo para el día 5.5.2018. Especies cantando, algunas nocturnas como el chotacabras pardo ya activas… en definitiva, un buen presagio con el que nos fuimos a cenar esperando que se acercasen las 00h del día D. Este año 2018, aprovechando el cierto ‘relax’ del Global Big Day, habíamos cambiado de planes, tanto nocturnos como diurnos. Pretendíamos visitar algunas zonas no prospectadas desde 2017, también a la vista de las nevadas tardías de finales de abril, que días antes acumulaban algún metro de nieve donde queríamos ir de madrugada. También había ciertos nervios para ver como compaginábamos el interés en ver el máximo número de especies con nuestro compromiso prioritario de participar activamente en el Global Big Day. Por suerte abundaron cargadores de móviles y la app de eBird funcionó adecuadamente, al igual que el sistema de anotar que usamos habitualmente para las maratones y eventos similares.


Posta de sol 4.5.2018 © Ricard Gutiérrez


Ultrabocatas 

La verdad es que no creo recordar haber visto un bocadillo más grande en la vida. Al menos a un precio razonable. La cena, la ‘ensaladita’ , también lo era e incluía medio pollo aderezado con ingentes cantidades de verdura. Asustados estábamos de la torrada que habíamos pedido con la salchicha XXL y que recordaba cierta foto que circulaba por whatsapp. Habiendo dado cuenta de todo ello, o casi, volvimos ‘al campo, como siempre justo de tiempo. Pero bien alimentados. Volvimos al mismo escenario anterior del anochecer esperando registrar las mismas especies. Pero del concierto de aves previo, solo quedaban dos mochuelos. Y aún gracias. Un viento frio de marinada, más intenso de lo que esperábamos, había enmudecido a las aves. Estupor, consultas a webs de meteorología por el móvil. Parece que encalmaría más tarde. Esperábamos sumar al menos cuatro de los objetivos nocturnos. Y añadimos el mochuelo y gracias. Bueno, el típico ruiseñor que inaugura la mayoría de estos eventos. Empezaban los cambios de planes a la búsqueda de las especies perdidas. ¡Pero si son poco más de las doce! Nos preguntábamos alguno. Un mal presagio rondaba por el ambiente, temiéndonos otro año frío como el anterior. Al coche y cambio de dirección.

Dónde está el búho?
Luscinia sí, ¿pero qué más?


Cambio de comarca 

Después de unos kilómetros amenizados con la música de Gorka, llegamos al sitio donde otros años habíamos oído el búho chico. Allí estaba. Un pollo reclamando en unos árboles al lado de la calle. No hizo falta ni bajar del coche. Ya que estábamos allí, miraríamos otra zona donde años atrás habíamos detectado el chorlitejo chico. No estaba. Pero sí un autillo y una providencial lechuza. Que suerte! Nos acababa de ahorrar una hora de recorrido que se convertiría en descanso (o intento) al llegar al Pirineo, porque allí nos dirigíamos.


Al Norte 

A una hora algo más ‘temprano’ de lo habitual, paramos en nuestro sitio del cárabo y, además de él, anotamos totovía cantando. El viento ha encalmado y las condiciones son mucho mejores. El único temor es ahora la nieve (o algún mamífero cruzándose por la carretera, a la postre un zorro y varios corzos). Esperábamos nieve acumulada. Y mucha. Una webcam que usamos de referencia nos vaticinaba lo peor. Por eso, siguiendo nuestra tradición, ya habíamos decidido el viernes cambiar de estrategia. Al final de tanto cambio un dia nos despistaremos nosotros también.

Todo iba bien hasta que, a medio camino, encontramos máquinas de gestión forestales y medio bosque talado, con ramas por el camino y muchos tocones. Ostras. Nos tememos lo peor. Pero esto lo veríamos ya de día porque era hora de parar a descansar. Algo de frío, no tanto como en años anteriores. Pero horror. Allí no canta nadie. Cierto que algunas especies van retrasadas. Pero también cierto que parte de su hábitat ya no está y se ha transformado en muebles, leña, pellets o cualquier otro derivado. No sabemos cómo habrá afectado a las aves diurnas. En un par de horas lo empezaremos a saber.



Montaña

El Parc Natural de l’Alt Pirineu es una maravilla. Hay además de una inmensa variedad de aves, una no menos abundante colección de mamíferos que incluyen el oso pardo y de los cuales vimos liebres y corzos este año. No eran, sin embargo, nuestro objetivo. Algunos bosques incluyen poblaciones de lechuza de Tengmalm (o mochuelo boreal como se le llama ahora) y urogallo entre otras especies. La primera no cantó. El segundo tampoco y sus zonas de distribución actuales estaban bien cubiertas de nieve montaña arriba. No íbamos a ir a verlo. Un paseo matutino, mientras se desperezaban las aves –y nosotros- sí que produjo rápidamente el mirlo capiblanco, pico picapinos, algún agateador norteño (buena especie!), reyezuelos o la diversidad habitual de paseriformes. Y una chocha perdiz que nos sobrevoló con su característico reclamo. Pero no salían ni verderones serranos ni piquituertos. Volvíamos preocupados al coche después de una buena caminata y... ¿dónde estaban los verderones? Al lado del coche. ¿Y los piquituertos? También. ¡Con la paliza que nos hemos metido! Pronto sonaría de lejos un picamaderos negro. Su nido de 2017 no estaba: había sido talado por las máquinas que veíamos en el bosque. Pusimos en conocimiento de la Generalitat de Catalunya este hecho por si era constitutivo de alguna sanción.

Loxia curvirostra. 5.5.2018 © Ricard Gutiérrez

Carduelis citrinella 5.5.2018 © Ricard Gutiérrez


Montaña abajo, una zona maravillosa de claros y prados. Curruca capirotada cantando a todo pulmón y un sonido impropio del hábitat. ¡Buscarla pintoja! dice Sergi. Vamos todos y allí anda, al lado de un riachuelo. Algo más tarde detectaríamos otra diferente, también cantando, en un hábitat similar. Camachuelo, picogordo, escribano cerillo. Jauja para el ornitólogo litoral! Todo especies montanas interesantísimas, entre ellas el primer alcaudón dorsirrojo de la temporada. A causa del deshielo los ríos de montaña andaban crecidos. Sin embargo, el mirlo acuático no falla y aparece en dos lugares diferentes, mostrándose bien, la segunda vez junto a la lavandera cascadeña. Al atravesar algún pueblo sumamos alguna especie antropófila como el gorrión común o la paloma ‘doméstica’. La tórtola turca no aparecería hasta el prepirineo. Pese a haber ido más lejos, pese a la tala y a la nieve que al parecer lo había retardado todo, la parte alpina del recorrido no se nos había dado del todo mal.

Sylvia atricapilla 5.5.2018 © Ricard Gutiérrez
Otra pintoja!
Vosotros qué miráis? Capreolus capreolus 5.5.2018 © Ricard Gutiérrez
Cinclus cinclus, Pallars Sobirà, Lleida, 5.5.2018 © Ricard Gutiérrez
 

La solana 

Parece que hagamos propaganda, pero es verdad. Los 70x de los telescopios Swarovski son vitales para esta parte del recorrido. Desde menor altura observamos alondra y bisbita alpino en las cumbres cercanas. Un macho de Halcón peregrino esperando su presa o un recién llegado roquero rojo ya en su territorio de altitud. Gorka discernía entre un grupo de chovas que había de ambas especies. Y un quebrantahuesos lejano portaba marcas alares que olvidamos anotar (!). No salió el torcecuellos, sin embargo. Deberíamos de buscarlo en ambientes más cálidos durante la tarde. Tampoco al parecer había llegado el escribano hortelano a su habitual sitio de cría. Por suerte sí cantó la curruca mirlona y apareció alguna rapaz en los sitios habituales. No falló el alimoche. Podíamos empezar a bajar hacia la plana de Lleida. Mientras tanto, un golpe de suerte. En unas peñas en el norte de su área de distribución, un subadulto de águila perdicera. El único del día y cita que ha sido valorada con interés por los equipos de seguimiento de la especie en la Generalitat.

Neophron percnopterus 5.5.2018 © Ricard Gutiérrez

Aquila chrysaetos. Plana de Lleida. 5.5.2018 © Ricard Gutiérrez


Cambio de temperatura 

Este año parece que había menos amapolas. Muchos años las fotografiamos para ilustrar esta crónica y este no. Sin embargo rapaces no faltaban y hemos de frenar bruscamente porque un par de águilas reales nos sobrevuelan. Ricard saca la cámara por la ventana y puede obtener una espectacular foto del todo imprevista. A los frecuentes buitres se añade algún busardo ratonero y, en su sitio, el aguilucho cenizo. Limícolas pocos. Solo un grupo migratorio de Tringa nebularia y luego unas avefrías presumiblemente nidificantes. Esta escasez se notaría en el balance final de la jornada. Y es que se echan a faltar los tiempos pasados mejores de l’estany d’Ivars d’Urgell y del (este año seco) Clot de la Unilla. Con todo, el periplo por los humedales de Lleida cumple con lo previsto y especies del todo interesantes como el carricerín real, bigotudo o la raza whiterby del escribano palustre aparecen sin excesivos problemas.


Menuda foto de águila real hay ahí arriba! :-D

Las estrellas de la plana de Lleida, sin embargo, son las aves esteparias. Y las prisas que hay por continuar el itinerario hacia el delta de l’Ebre. A diferencia de la noche anterior, esta vez sí colaboran y registramos la mayoría de aláudidos, el sisón, la ganga y otro aguilucho cenizo hembra que miramos bien por si las moscas. De cinco territorios de collalba negra, la encontramos en el último, ya casi a la desesperada. Pero el búho real continua impasible en su risco, como buscando la sombra. Los barbechos, els guarets, se revelan como hábitats imprescindibles gracias a los cuales se mantienen y sobreviven alcaudones reales, sisones, gangas o calandrias. Que importante es su mantenimiento. Y su respeto también. Sin casi tiempo de ver nada más que de hacer alguna foto rápida desde el coche bajamos al delta de l’Ebre.

Torcecuellos (sensu stricto) dónde estás?
Oenanthe hispanica 5.5.2018 © Ricard Gutiérrez
Pterocles alchata 5.5.2018 © Ricard Gutiérrez


Ningún vencejo 

La tarde está apacible en el delta. Demasiado. No se mueve una brizna de aire. El mar como un plato. Y los mosquitos devorando todo lo del plato. Extrañamente ni un vencejo en el cielo. Ni común ni pálido ni vencejo. Con todo hay que sudar la gota gorda para encontrar el único vuelvepiedras del día, aunque algunos correlimos han sido fáciles. Los campos, recién sembrados, parecen un adelanto de la verbena de Sant Joan con petardos de carburo para espantar las aves y que no se posen, hundiendo las semillas de arroz más allá de su horizonte de germinación. Consecuencia: un poco de alteración y pocas aves en los arrozales. Donde ayer había limícolas, hoy un tractor. Donde había nueve especies de correlimos y chorlitejos, hoy un petardeo.

Las buscarlas unicolor están ajenas a todo esto y continúan con su matraqueo, recordándonos la cita de su ‘prima cantaora’ pintoja (no confundir con cierta tonadillera) por la mañana. Pero tampoco es que haya mucho pato aparte de los ánades reales y los patos colorados. Parada obligatoria en el mar tras ver una solitaria avoceta comiendo como diciendo que ‘no’ con el cuello. Sigue plano. Pero aparece un págalo pomarino y dos parásitos atacando charranes y gaviotas. Bien. Un fumarel común también anda por ahí fuera y una terrera marismeña completa la lista de aláudidos. La búsqueda de nuevos limícolas falla. Sigue la verbena anticipada. La torre salvadora habitual está vacía. No hay ningún equipo. No hay nadie. Qué raro. Pero… ¿nadie? No. Hordas de mosquitos nos esperan, ávidos de una cena en horario europeo. Sacando el máximo partido de los 70x y la luminosidad de los Swarovski conseguimos observar, a gran distancia, algunos limícolas y, más cerca, cinco patos cuchara. Pero para nada la zona presentaba la diversidad de especies de otros años. Ya nos lo habían avisado. Y la canastera que no sale. In extremis volvemos a un lugar donde las observa Ricard en su big year local de la zona. Y por suerte, ya casi a oscuras del todo, una reclama cerca. Y un andarríos bastardo. Más tarde se unirían aún un par de especies más en la cercanía. Y un par más en el otro extremo de una laguna litoral deltaica.

Epílogo

Noche cerrada. Podríamos haber obtenido una especie más a decenas de kilómetros, pero pensando que el objetivo del Global Big Day se ha conseguido, nos retiramos. Un autillo repetidor va a ser la última especie del día. No solo habíamos intentado competir como en la maratón sino que habíamos hecho decenas de listas de eBird y anotado todas las especies en esa plataforma. Ciencia ciudadana combinada con observación. Difusión de valores naturales con divertimento. Buena combinación. Habrá que repetir.


Bubo bubo 4.5.2018 © Ricard Gutiérrez